EMOCIONES AGRARIAS

María Luisa Álvarez Blanco Directora de FEDEPESCA, directora general de ADEPESCA y presidenta de PTEPA

“LA PESCADERÍA ARTESANAL, UN VALOR EN ALZA”

Profesionales, cercanas, flexibles,amables, locales, sostenibles,ofreciendo un enorme servicio,una gran variedad de especies,siempre al servicio del cliente.

Estas cualidades han sido siempre nuestra seña de identidad, pero la desgraciada pandemia que nos ha tocado vivir ha vuelto a poner en valor estas características únicas.

Esenciales, han demostrado desde el primer minuto de la declaración del estado de alarma su vocación de servicio.Sin cerrar, acudiendo a sus centros de abastecimiento,mercados y lonjas, donde se agrupan muchas personas, y con las tiendas abiertas en un momento en el que no teníamos información, ni mascarillas, nigeles hidroalcohólicos… Muchas preguntas y pocas respuestas.

Cifras terroríficas, de 1.000personas fallecidas al día. Pero ahí estuvieron. Combinaron a la perfección el servicio a los consumidores con la protección de la salud, acortando el horario de apertura al público pero llegando a un 80 % de servicio a domicilio.

Llevando la compra de otros productos a los más vulnerables.Alegrando el WhatsApp de sus clientes con un vídeo diario del mostrador de productos pesqueros, tan vivo, variado,alegre y fresco como siempre,gracias a la extraordinaria labor de toda la cadena pesquera.Ofreciendo normalidad en un momento en que nada era normal.

Por primera vez tras años de caída de la cuota de mercado de las pescaderías tradicionales, hemos remontado. El comercio local de proximidad se ha redescubierto.

Y sus valores. Cuanto más comercio tradicional de productos frescos, mejor dieta, más salud para los habitantes y menos envases y desperdicio alimentario.La visita a la pescadería supone,de media, la compra de un 25% más de cantidad frente a otros formatos comerciales,según Kantar Worldpanel. Por asesoramiento, por variedad de producto, por calidad y profesionalidad, por variedad de especies. Una forma de comprar que nos vincula con el producto y todo lo que hay detrás de él. Una forma de comprar que construye barrio, convivencia, solidaridad y conocimiento. Si sabemos comprar productos pesqueros,cocinaremos más, y viviremos más y mejor. El consumo de tres o cuatro raciones a la semana es garantía de disfrute gastronómico y de dieta saludable. Y también dedefensa de las regiones altamente dependientes de la pesca y de la acuicultura.

Tradicionales, sí, artesanales,también. Pero altamente innovadoras. Transformándose en espacios gastronómicos que ofrecen sublimes experiencias de compra. Cada vez ofreciendo más elaboraciones artesanales,incluso platos de quinta gama,aportando comodidad, pero sin perder esencia. Platos sin aditivos,ni conservantes, artesanales.

Mejorando en diseño, en servicios,en formación y en comunicación.Y, como no, apostando por la sostenibilidad social, económica y medioambiental.

La red de pescaderías tradicionales españolas es única en el mundo.Sus profesionales, artesanos del pescado, cada vez más difíciles de encontrar y altamente valorados en el mercado laboral. 10.000 pescaderías que no hace tantos años eran el doble. Cuidemos este patrimonio cultural y gastronómico marca España. Será bueno para nuestra salud, para nuestro disfrute, para nuestro entorno y para valorar a todos y cada uno de los eslabones que conforman nuestra cadena pesquera.