AGROCALIDAD

La apuesta sostenible de nuestras carnes

Hay cinco factores en los que la evolución del sector cárnico ha sido especialmente positiva durante las primeras décadas del siglo xxi: el bienestar animal, el mantenimiento de la actividad humana en el mundo rural, la competitividad exterior, la firme apuesta por la calidad, la innovación y la sostenibilidad, y la creación de interprofesionales dentro del sector cárnico español.

Las últimas décadas de la industria cárnica española han encadenado una serie de años de crecimiento continuo, tanto en la producción como en la exportación. Nuestras empresas han mostrado en los mercados internacionales una gran competitividad fruto de la aplicación de las mejores técnicas en sus instalaciones, que se pueden considerar de las más modernas del mundo. Si a esto unimos una situación excepcional en lo referente a los niveles de sanidad animal en la cabaña ganadera, nos hallamos ante una ecuación perfecta que está provocando que España sea tenida en cuenta como uno de los productores cárnicos más relevantes a escala mundial.

Hay cinco factores en los que la evolución del sector cárnico ha sido especialmente positiva durante las primeras décadas del siglo xxi: el bienestar animal, el mantenimiento de la actividad humana en el mundo rural, la competitividad exterior, la firme apuesta por la calidad, la innovación y la sostenibilidad, y la creación de interprofesionales dentro del sector cárnico español.

A finales del 2019 se celebró en Madrid la Cumbre Mundial del Clima COP25. Con motivo de la misma, el sector minorista cárnico español, representado por Cedecarne (organización empresarial, de ámbito nacional, que representa a los más de 25.000 comercios de carnicería y charcutería que hay repartidos por toda España), emitió un comunicado en el que se defendía la apuesta de todo el sector por la sostenibilidad. Algunos de los puntos destacados fueron estos: el sector ganadero representa solamente el 7 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, frente al 27 % del transporte, el 19 % de la industria, el 17 % de la generación de electricidad o el 9 % del consumo de combustibles.