AGROCALIDAD

Lechal, cordero y cabrito: de la sostenibilidad, a la excelencia gastronómica

Apuesta de la interprofesional Interovic para revolucionar el consumo de estas carnes

La búsqueda de la sostenibilidad es una necesidad que cada vez tiene más peso en la gastronomía de hoy en día. Las capas más jóvenes de consumidores son, fundamentalmente, las que buscan ese añadido a la hora de diseñar su cesta de la compra.

Los productos alimentarios deben ser deliciosos, sencillos de manejar, saludables y sostenibles, algo que no todos consiguen. Las carnes de las ganaderías de ovino y caprino reúnen todo lo necesario para satisfacer al consumidor más exigente, tanto al más tradicional como al más joven. Y el conjunto de productores y comercializadores de la carne de lechal, cordero y cabrito, agrupados en la interprofesional Interovic, ha realizado una importante apuesta para posicionar su producto como una carne con un sólido futuro.

Versatilidad de los nuevos cortes Parte de este futuro ha nacido en la revolución que ha experimentado con su nueva presentación, gracias a cortes más pequeños, versátiles, fáciles de cocinar y listos para comer de forma individual. Con las citadas nuevas presentaciones ya son muchos los consumidores que optan por tomar cordero y cabrito cualquier día de la semana, tanto en comidas como en cenas, pasando esta carne a formar parte de la cesta diaria de la compra.

Medallones, turnedó, filete de pierna, churrasco, churrasquitos, filete de carillón, collares, chuletillas, pincho moruno, brocheta y hamburguesa son los nombres que han recibido estos nuevos formatos. Así, estas carnes van recuperando la presencia que tuvieron en los hogares españoles durante muchas décadas y cuyo papel se fue perdiendo al pasar a ser relegadas, casi exclusivamente, a celebraciones y festividades entre familiares y amigos.

Es importante destacar que estos nuevos usos culinarios van de la mano de la sostenibilidad de esta ganadería extensiva. Y es que no hay que olvidar que detrás de estos cortes se encuentra el sector ganadero que, posiblemente, mantiene más vivo y activo el medio rural. Porque hablar de ovino y caprino es hablar de paisaje, cultura, economía, calidad y seguridad alimentaria.

Es hablar de sabores y placeres para nuestro paladar y también de una de las cualidades diferenciales que más valoran los consumidores: el origen del producto.