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5 de diciembre, 2021

El consumidor español quiere ser sostenible en alimentación pero no a cualquier precio

Un 93% de los consumidores considera que unos hábitos alimentarios sostenibles tienen un impacto proporcional sobre el medio ambiente

Sostenibilidad

Averiguar el grado de conocimiento, compromiso e implicación de los consumidores españoles en materia de sostenibilidad ha sido el nuevo interrogante que, este año, la MPAC ha planteado a los consumidores encuestados y las respuestas recabadas resultan bastante elocuentes: sostenibilidad sí pero no a cualquier precio. El perfil mayoritario, un 93%, es consciente de que sus hábitos alimentarios tienen un mayor o menor impacto ambiental según sean estos más o menos respetuosos con el medio ambiente; a un 88% le preocupa la sostenibilidad y al 86% le gustaría contar con un etiquetado donde viera si el producto lo es realmente. Sin embargo, a un 61% le resulta difícil, hoy por hoy, hacer una compra de alimentos sostenibles y menos de la mitad estaría dispuesto a pagar más por productos de estas características, según las conclusiones de la Encuesta Sobre Hábitos de Compra y Consumo 2021 de la Mesa de Participación Asociaciones de Consumidores (MPAC).

De acuerdo con dicho estudio, en el que han participado 3.500 familias de las 17 comunidades autónomas y de las 2 ciudades autónomas durante el primer semestre de 2021, la conciencia ambiental está firmemente implantada en la población española como demuestra su evolución positiva en materia de reciclaje y separación de residuos o su preocupación y actitud combativa contra el desperdicio alimentario; un 88% lo considera un problema e intenta evitarlo. En este sentido, cabe destacar que, en la encuesta de este año, aunque sigue siento alta, el consumidor reduce su responsabilidad directa sobre este fenómeno y lo achaca en mayor medida a la sociedad en su conjunto y a todos los agentes implicados en la cadena agroalimentaria.

Tras los meses de confinamiento y estos casi dos años de pandemia, los consumidores encuestados son más conscientes de la relación entre nutrición, salud y hábitos saludables. Más de la mitad de los encuestados (58%) han recurrido a alimentos con alegaciones nutricionales para complementar su dieta y potenciar sus defensas, su estado de ánimo o sus niveles de energía y buena parte han aprovechado el confinamiento para hacer deporte y alimentarse de un modo más completo. Los consumidores han adoptado un papel proactivo y complementario y ha crecido en seis puntos con respecto al año anterior el interés por este aspecto (38% vs 32%). Comenzamos a ser conscientes de la importancia de la nutrición para un estado de salud lo más óptimo posible.