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9 de septiembre, 2021

Cómo conseguir unir agricultura y cuidado del medio ambiente

Cada vez más son más los agricultores que apuestan por implantar infraestructuras ecológicas en sus cultivos

Agricultura

Realizar proyectos que transciendan su objetivo concreto y dejen en el campo un resultado con el que seguir trabajando hacia una agricultura a favor del medio ambiente y no a costa de él. Las infraestructuras ecológicas son esos recursos que están demostrando de forma eficaz que es posible transformar la agricultura hacia el cuidado y respeto del medioambiente. Siempre asegurando la rentabilidad y como un acompañamiento del agricultor.

La presión que la actividad agraria ha ejercido sobre los ecosistemas coloca al sector como una de las principales causas para la pérdida de naturaleza, pero con los manejos adecuados, con el asesoramiento y los recursos que existen, es posible revertir la actual tendencia.

Los cambios son lentos, pero las cubiertas vegetales vivas, es decir, dejar crecer la vegetación espontánea o siembras sobre una superficie de suelo, se están abriendo camino en la agricultura manchega gracias al proyecto impulsado en colaboración con Pur Projet que ejecuta FGN. Y es que no faltan razones para su implementación: conlleva beneficios para el suelo y los cultivos superan con creces los posibles inconvenientes. Ya que las cubiertas evitan la erosión y pérdida de suelo, aportan materia orgánica al suelo, aumentando su actividad biológica, evitan las pérdidas de nitrógeno por lixiviación, aceleran la mineralización del humus y de los nutrientes del suelo, mejoran la estructura del suelo, sirven de refugio para fauna útil en el control de plagas de los cultivos, pueden aportar nitrógeno (si en las siembras o aportes de semillas se incluyen leguminosas) aumentan la infiltración del agua de lluvia (asegurando mayor disponibilidad de la misma para el cultivo), colaboran en el control de las “malas hierbas” (o hierbas adventicias), y pueden colaborar a fijar CO2 atmosférico en el suelo.

Desde que en 2016 uno de los agricultores que participan en el proyecto realizó las primeras pruebas de cubiertas vegetales vivas entre sus almendros, cinco años después, la práctica se extiende. En el último año, de los 141 agricultores y agricultoras de La Mancha que han participado en Pur Projet, seis han implementado esta práctica y otros seis han solicitado asesoramiento para implementarlas en la próxima campaña.