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5 de abril, 2021

Agricultura ecológica: el mercado dictará sentencia

Actualmente, la PAC destina un 1,8% de su presupuesto a apoyar la agricultura ecológica

Agricultura

El pasado 25 de marzo la Comisión Europea presentó su Plan de Acción para el Desarrollo de la Producción Ecológico, cuyo objetivo central es alcanzar un 25% de la superficie dedicada a este tipo de prácticas agrícolas de aquí a 2030, frente al 8,5% actual, tal y como se refleja en la Estrategia “De la granja a la mesa” en el marco del Pacto Verde Europeo.

La primera conclusión es que mucho tendrá que correr la Unión Europea a 27 para llegar a ese porcentaje sobre la Superficie Agrícola Útil (SAU), aunque finalmente, quizás, lo que importe es que la tendencia sea claramente ascendente. Las actuales apuntan a que se llegará, como mucho, al 18% en 2030, aunque la CE confía en el “efecto llamada” de la demanda interna de consumo y en una futura PAC, que será clave para apoyar la reconversión de una parte de la agricultura convencional a ecológica.

Actualmente, la PAC destina un 1,8% de su presupuesto (alrededor de 7.500 millones de euros) a apoyar la agricultura ecológica y los nuevos sistemas medioambientales (no del todo ecológicos, como los eco-esquemas, la condicionalidad reforzada o las medidas agroambientales) de la futura Política Agraria Común podrían elevar los fondos comunitarios en una horquilla que va de los 38.000 a los 58.000 millones de euros en el periodo 2023-2027, en función de cómo terminen las negociaciones actuales.

Según el último informe de Ecovalia, con datos de FIBL&IFOAM, el valor del mercado ecológico en Europa asciende a algo más de 45.000 millones de euros. De este, un 60% del total se concentra en Alemania (31% y casi 12.000 millones) y Francia (29% y 11.300 millones), mientras que el 40% restante se reparte entre otros países, como Italia (9% y 3.625 millones); Suiza (8% y 2.912 millones); Reino Unido (7% y 2.679 millones); Suecia (6% y 2.144 millones); España (5% y2.133 millones); Dinamarca (5% y 1.983 millones), etcétera.

La CE contempla 23 acciones, que se reparten entre tres ejes principales. Aunque el Plan de Acción lo presenta Bruselas, lo que hace la CE es animar a los Estados miembros a incluyan medios y medidas de actuación en sus futuros planes estratégicos de la PAC para incrementar su porcentaje de agricultura ecológica sobre su SAU total. Esto es lo que el Ministerio de Agricultura ha planteado ya en su “hoja de ruta” sobre el aceite de oliva, en el que se pretende al menos triplicar la superficie de cultivo con prácticas ecológicas, lo que afectaría principalmente al olivar tradicional o de montaña, con bajos rendimientos, con el fin de aumentar su valor añadido de venta.

Se cumplan o no los objetivos esperados por la Comisión Europea para 2030, será el mercado el que, al final, dicte sentencia. Tanto desde el punto de vista de la oferta, como de la demanda. Si llevar a cabo ciertas prácticas ecológicas en agricultura y ganadería no sale a cuenta a los productores, ni tan siquiera con la inyección de fondos públicos, éstas no aumentarán tanto como la CE pretende.

Habrá que confiar, como señaló la Asociación para el Desarrollo de la Agricultura Ecológica (IFOAM), en que el Plan de Acción de la UE esté bien enfocado a equilibrar el aumento de la producción y de la demanda (de productos ecológicos), puesto que “proporciona a los Estados miembros las herramientas para explotar plenamente el potencial de la agricultura ecológica.” Con el añadido de que “es hora de recompensar correctamente a los agricultores ecológicos, así como a los agricultores convencionales en transición (hacia ese tipo de prácticas), por las ventajas que aportan a la Naturaleza y a la sociedad, y de financiar correctamente los sistemas de asesoramiento agrícola dirigidos a este fin.”